sábado, 19 de octubre de 2013

Fagor, el ocaso del gigante

Ha caído Fagor, también.
Una cooperativa que logró expandirse a diversos lugares fuera de nuestras fronteras, no ha podido hacer frente a las consecuencias de la caída del ladrillo.
Un ejemplo, como muchas otras cooperativas del grupo Mondragón, de que aunando esfuerzos se puede llegar lejos.

Hay quien ha pretendido que la sombra de la política oscurezca el trasfondo real de estas industrias, pero lo cierto es que el progreso sale del esfuerzo, y que no hace falta ser una sociedad anónima para hacer competitiva una actividad económica.
Para quien no lo sepa la cooperativa Mondragón surge a iniciativa de un cura, en los años 50, fundando una escuela de formación profesional.
Más tarde llegarían las empresas cooperativas, y la universidad.
Hoy es un día triste, porque el buque insignia hace aguas. Aún no todo está perdido, parece que en principio están en pre-concurso de acreedores, y se va a crear un plan de viabilidad para la empresa.
Esperemos que puedan salir adelante, con esfuerzo, como siempre.
...Y mientras el Gobierno español empeñado en los recortes, cuando lo que debería estar haciendo es incentivar la instalación de empresas y la creación de nuevas empresas, y eso no se consigue precisamente, elevando los impuestos.
Además, llama mucho la atención, y es un agravio comparativo, ver como a ciertos sectores se les ayuda económicamente y sin embargo, otros, se ven perdidos a su suerte.
Aquí jugamos todos, todos ponemos fichas encima de la mesa, y sin embargo, no a todos se nos salva cuando estamos al borde del precipicio.
Éste es el pais de las grandes desigualdades, donde hay ciudadanos de primera y de segunda, caso que también se puede aplicar a las empresas.
AQUÍ podeis leer la noticia.
AQUÍ cómo funciona la cooperativa.

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